Inflacion en Costa Rica
CIRCULAR No. 42 20 de Diciembre de 2004
I. Evolución reciente
Luego de varios años consecutivos en los cuales la economía
costarricense registró tasas de inflación anual cercanas
al 10%, incluso niveles de un dígito en los dos últimos
años (9.86% y 9.65%, en el 2002 y 2003, respectivamente),
para finales del 2004 se prevén mayores presiones inflacionarias.
A inicios del presente año, el Banco Central de Costa Rica
al anunciar el Programa Monetario 2004-2005, formuló expectativas
optimistas para reducir la inflación al 9%.
No obstante, posteriormente la Autoridad Monetaria revisó
al alza esta meta, en ocasión de revisión del Programa
Monetario del mes de agosto pasado, con lo cual se espera que la
inflación a finales del corriente año ronde el 11%.
Esta meta oficial será difícil de lograr, toda vez
que la inflación acumulada de enero a agosto del 2004 se
situó en el orden del 8.68% (5.62% en el mismo período
del año anterior), mientras que en términos interanuales
(agosto 2004 / agosto 2003) el aumento alcanzó un 13.05%,
muy por encima del registro del año anterior (8.65%).
De esa cuenta, las previsiones del BCCR de un sostenido descenso
en las presiones inflacionarias se han ido disipado conforme transcurre
el año, con lo cual se confirman las dificultades reales
y estructurales de reducir las mismas en forma sostenida, en este
año en particular por el efecto adverso de una serie de
factores exógenos, tales como el aumento del precio internacional
del petróleo que ha alcanzado niveles sin precedentes,
así como aumentos significativos en los precio de materias
primas importantes (hierro y acero) y bienes de consumo (trigo
y arroz).
A esos factores se agrega en el plano interno, una serie de factores
de carácter estructural, especialmente la persistencia
de déficit en las finanzas públicas, incluyendo
el denominado déficit cuasifiscal del BCCR, de cuya solución
depende en buena medida el poder alcanzar tasas de inflación
cercanas a las mejores prácticas internacionales, lo que
constituiría sin lugar a dudas, la principal contribución
a la competitividad del país. Estimaciones recientes de
varias firmas consultoras y de investigación, ubican la
inflación de este año en torno al 12% - 14%.
Comparativamente con otros países de América Latina,
Costa Rica está lejos de las “mejores prácticas”
vigentes en materia anti-inflacionaria, y ni que decir en comparación
con los países desarrollados de la OCDE que registran tasas
de inflación cercanas al 3% anual (Estados Unidos por ejemplo,
ha registrado en promedio una inflación de 2.3% en los
últimos 5 años)
II. Bienes regulados y no regulados
En una economía de mercado, los precios de los distintos
bienes y servicios se determinan por la interacción de
la oferta y la demanda. En tal caso, la tasa de inflación
refleja seguramente el nivel de incremento de los costos de producir
estos bienes y servicios ó el incremento en la demanda
de los mismos. Por el contrario, en una economía regulada,
existe un ente controlador que determina los precios de bienes
y servicios atendiendo una serie de criterios técnicos
o políticos.
En una economía como la costarricense, existen ciertos
bienes y servicios que no son regulados (es decir, su precio es
el resultado de la interacción en el mercado), mientras
que otros son regulados, concretamente por la Autoridad Reguladora
de los Servicios Públicos (ARESEP). Dentro de la canasta
de consumo con la cual se calcula actualmente el Índice
de Precios al Consumidor (IPC), se encuentran los siguientes bienes
y servicios regulados: Energía Eléctrica, Agua,
Teléfono (fijo), Gas, Diesel, Gasolina, Autobús
(interurbano y urbano), Taxi y Arroz 80% grano entero.
Estos bienes y servicios representan cerca del 15% del gasto
en la Canasta de Consumo de referencia. Cabe destacar, que con
anterioridad existían otros bienes cuyo precio era regulado
por el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC),
especialmente aquellos que conforman la denominada Canasta Básica
(frijoles, leche, manteca, huevos, etc.).
De esta forma, para el caso de Costa Rica podemos desagregar
el comportamiento de los precios en bienes y servicios regulados
y no regulados. En efecto, de 1995 a agosto del 2004, el nivel
general de precios ha aumentado en un 155%, lo que equivale a
decir entonces que en promedio los precios de los bienes y servicios
incluidos en la canasta de referencia al día de hoy, es
2,5 veces mayor a los precios registrados en el año 1995.
Para este mismo periodo, el nivel de los precios de los bienes
y servicios no regulados ha aumentado en 151%, mientras que el
nivel de precios de los bienes y servicios regulados aumentó
más aceleradamente en 181%.
Como podemos observar, el ritmo de crecimiento de los precios
de bienes y servicios regulados supera ampliamente el ritmo de
crecimiento de los precios no regulados, fenómeno que se
presenta a partir del año 2000 y con una tendencia a aumentar
la brecha entre ambos conjuntos de bienes. A esto se debe agregar
el hecho que la mayoría de los bienes y servicios regulados
tienen un peso importante en el consumo intermedio. Es decir,
para muchas empresas, el consumo de estos bienes es necesario
para la producción final. Por lo tanto, un crecimiento
acelerado en los niveles de precios de los bienes regulados, conlleva
presiones alcistas en los costos de operación y producción
del sector productivo empresarial, lo que conduce a un proceso
de inflación inercial.
Información suministrada por UCCAEP